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Ginecología Clínica

Los problemas y patologías que afectan al aparato genital y reproductor femenino se tratan en la consulta ginecológica. El ginecólogo debe realizar las revisiones ginecológicas anuales, uno de los pilares de la medicina preventiva moderna. También es el especialista médico que trata la patología de mamas, el cáncer de los órganos reproductores, los problemas de fertilidad, los desarreglos asociados a la menopausia, o la contracepción femenina. Los servicios ofertados en nuestro centro van desde la revisión anual o requerida por algún problema concreto, hasta la cirugía ginecológica de la mujer de todas las edades.

Revisión ginecológica anual. Qué incluye.

Dr. Berral Ginecólogo - Revisión ginecológica anual La revisión ginecológica comprende un grupo de actuaciones encaminadas a evaluar el estado de salud del aparato genital y sistema reproductor de la mujer, incluida la exploración del pecho. Su finalidad es la prevención o el diagnóstico precoz de:

  • Enfermedades de transmisión sexual.
  • Cáncer ginecológico (de cuello de útero, matriz, ovarios, vulva o vagina).
  • Cáncer de mama.
  • Otras patologías importantes por su sintomatología y repercusión en la salud de la mujer: alteraciones vulvo-vaginales de origen infeccioso, alteraciones del ciclo menstrual, patologías de los ovarios, prolapsos genitales y alteraciones pélvicas con clínica de incontinencia urinaria.

Además es parte fundamental de dicha revisión la valoración individualizada de factores de riesgo con objeto de recomendar pautas que los eviten.

Todas las mujeres mayores de 18 años o que hayan iniciado la actividad sexual deben realizarse un chequeo ginecológico anual aunque no presenten ningún síntoma. En presencia de síntomas o patologías ya diagnosticadas esta periodicidad debe modificarse en función del problema a tratar. Las exploraciones ginecológicas deben mantenerse también después de la menopausia. Su periodicidad debe adaptarse a la edad de la mujer, a los factores de riesgo y a su historia ginecológica personal hasta ese momento.

Dr. Berral Ginecólogo - Revisión ginecológica anual Cuando usted acude a nuestro centro a realizarse una revisión anual se le efectúa un chequeo completo que incluye:

  • Consulta ginecológica, donde se toma o revisa su historia clínica y se tratan las cuestiones que le conciernan (contracepción, fertilidad, procesos infecciosos, etc.).
  • Exploración colposcópica con toma de citología para la detección precoz del cáncer de cuello de útero y otros cánceres ginecológicos como el de vulva y vagina.
  • Ecografía ginecológica completa, con Doppler color y 3D, que permite examinar la estructura del canal endocervical, útero y ovarios.
  • Exploración física de mamas y valoración ecográfica por la técnica de cuadrantes
  • Pueden requerirse pruebas especiales en patologías concretas detectadas durante la exploración (biopsias de vulva, cérvix o útero, pruebas de permeabilidad tubárica, estudios analíticos de sangre para valoración hormonal, exudados vaginales o cervicales para estudio de enfermedades infecciosas, etc.).

También debe realizarse este chequeo seis semanas después de haber dado a luz, independientemente de cuando haya sido su última revisión antes del embarazo.

La revisión completa dura aproximadamente una hora. Cuando los resultados de las pruebas realizadas están disponibles, contactamos con usted para informarla.

Problemas ginecológicos en edad fértil: ciclos menstruales irregulares, ciclos dolorosos, ...

Dr. Berral Ginecólogo - Problemas ginecológicos en edad fértil Durante la edad fértil pueden presentarse diversas patologías que normalmente se diagnostican y reciben el tratamiento adecuado en la consulta ginecológica. Debe realizarse un examen ginecológico si sufre alguno de estos problemas:

  • Ciclos menstruales irregulares, dolorosos o muy abundantes.
  • Sangrados o hemorragias vaginales fuera del ciclo menstrual.
  • Síndrome o tensión premenstrual.
  • Amenorrea (falta de regla injustificada).
  • Bultos en el pecho o genitales externos.
  • Cualquier infección vaginal causada por hongos, bacterias tricomonas, u otros agentes.
  • Cualquier otra sintomatología de su aparato genital o reproductor que le preocupe y le reste calidad de vida.

Estas y otras patologías ginecológicas se dan en mujeres de todas las edades. Deben ser diagnosticadas y tratadas adecuadamente para evitar que se conviertan en problemas recurrentes o crónicos, o incluso que dejen secuelas importantes que afecten por ejemplo a la fertilidad.

Dr. Berral Ginecólogo - Problemas ginecológicos en edad fértil A veces una exploración, una ecografía, una citología o un exudado vaginal bastan para diagnosticar y tratar su problema. Otras veces se requieren pruebas diagnósticas determinadas para patologías específicas: colposcopia con citología dirigida, histeroscopia, citología de mama, biopsia cervical, o pruebas de detección y tipaje de VPH. Si el motivo de su consulta lo requiere, nuestro centro está equipado para la realización de éstas y otras pruebas ambulatorias en el transcurso de una misma visita. Ofrecemos también servicio de patología y laboratorio de análisis, y contactamos con usted cuando los resultados están disponibles para la prescripción de un tratamiento.

Enfermedades ginecológicas de tipo infeccioso. Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS).

Las infecciones vaginales pueden darse en mujeres con o sin actividad sexual. Las producen diversos agentes y requieren seguimiento y tratamiento médico. Una de las manifestaciones más comunes de diferentes patologías infecciosas es el aumento o alteración del flujo vaginal. De forma fisiológica la secreción vaginal aumenta durante la ovulación, inmediatamente antes de la menstruación, durante la excitación sexual y durante el embarazo.

Las causas infecciosas de aumento de secreción vaginal incluyen agentes como:

  • Los hongos tipo Cándida spp.
  • Alteraciones del equilibrio bacteriano como la vaginosis bacteriana (VG).
  • Una variedad de agentes infecciosos como los causantes de gonorrea, tricomononiasis o clamidia.

Estas infecciones pueden dar lugar además a alteraciones en el aspecto del flujo vaginal, escozor, picor, sensación de quemazón al orinar y otras molestias genitales. Un diagnóstico certero de dichas infecciones pasa por el conocimiento de la historia clínica del caso, la exploración física detallada y los adecuados estudios microbiológicos que identifiquen al agente o agentes causales.

Algunas enfermedades ginecológicas de tipo infeccioso se transmiten por contacto sexual. El conjunto de estas patologías se conoce como ETS (Enfermedades de Transmisión Sexual). Es el caso de la clamidia, gonorrea, el HIV (SIDA), herpes, VPH (virus del papiloma humano), y otras. En algunos casos los síntomas secundarios a la infección son leves o incluso la infección pasa desapercibida. Las infecciones no tratadas pueden causar daños irreversibles en las trompas de Falopio, como la infertilidad por factor tubárico producida por la clamidia y otros agentes, lesiones cancerosas (VPH) y otros cuadros médicos de diversa consideración (hepatitis o SIDA).

Las mujeres o parejas que lo soliciten pueden realizarse las pruebas pertinentes para la detección y tratamiento de enfermedades de transmisión sexual. Este screening se fundamenta en una historia clínica detallada complementada con el examen físico de ambos miembros de la pareja y una batería de pruebas analíticas que incluyen:

  • Exudado vaginal o uretral para Nuget score y despistaje de gonorrea, tricomonas, cándidas, streptococo B agalactiae.
  • Muestra de orina y exudado de cuello uterino para despistaje de clamidia.
  • Valoración colposcópica del cuello uterino completada con toma de citología cérvico-vaginal y obtención de muestra para tipaje de virus del papiloma humano cuando esté clínicamente indicado.
  • Si el caso lo precisa, otras pruebas específicas para despistaje de otros agentes en función de la clínica (ie : serología HIV , serología Hepatitis B y C, tipaje HPV, etc.).

Diagnóstico precoz del cáncer ginecológico.

Gran parte del esfuerzo en tiempo y medios realizado en las clínicas ginecológicas de vanguardia va encaminado al diagnóstico precoz y tratamiento del cáncer ginecológico. En nuestro centro realizamos un programa de prevención del cáncer ginecológico acorde a los últimos avances científicos y haciendo uso de las técnicas más actuales, como es la ecografía Doppler y tridimensional por vía transvaginal, la colposcopia, o la histeroscopia diagnóstica.

Gran parte del esfuerzo en tiempo y medios realizado en las clínicas ginecológicas de vanguardia va encaminado al diagnóstico precoz y tratamiento del cáncer ginecológico. En nuestro centro realizamos un programa de prevención del cáncer ginecológico acorde a los últimos avances científicos y haciendo uso de las técnicas más actuales, como es la ecografía Doppler y tridimensional por vía transvaginal, la colposcopia, o la histeroscopia diagnóstica.

El diagnóstico precoz del cáncer de cervix o cuello uterino se fundamenta en la citología anual junto con la exploración del cuello uterino por colposcopia. Realizamos ambas pruebas (citología y colposcopia) de forma conjunta porque se sabe que la citología cérvico-vaginal alcanza aproximadamente un 80% en la capacidad de detección de células anormales en mujeres que ya han sido infectadas.

El origen del cáncer de cérvix está directamente relacionado con la infección del tracto genital femenino por diferentes tipos del virus del papiloma humano (HPV), de cuya familia sabemos que los tipos 16, 18, 31 y 35 son los más peligrosos. Hoy en día es posible saber mediante pruebas especiales realizadas en la consulta el tipo concreto de virus que afecta a cada mujer, estableciendo lo que denominamos el tipaje HPV. Esto permite conocer qué mujeres tienen mayor riesgo de desarrollar el cáncer de cérvix y actuar a tiempo de evitarlo.

El conocimiento de la relación causal del cáncer de cérvix con el virus del papiloma humano ha permitido muy recientemente desarrollar una vacuna capaz de inmunizar con una cobertura de hasta el 90% a las mujeres que no han iniciado relaciones sexuales. Está vacuna, recientemente comercializada, está disponible en nuestra consulta ginecológica y tras el adecuado asesoramiento realizamos su administración y seguimiento.

El cáncer de endometrio puede diagnosticarse mediante una ecografía vaginal con la que se valora el engrosamiento del endometrio y sus características vasculares. El endometrio es el tejido que recubre la cavidad uterina durante la edad fértil de la mujer y se desprende en cada menstruación. Es especialmente importante en mujeres de entre 45 y 55 años con ciclos muy irregulares, o en las que sufren sangrados por vía vaginal una vez establecida la menopausia. En caso de objetivarse imágenes de sospecha la ecografía debe completarse con una exploración directa de la cavidad endometrial mediante histeroscopia ambulatoria y biopsia endometrial dirigida. La histeroscopia diagnóstica permite explorar la zona de sospecha mediante visión directa y obtener muestras para su estudio anatomo-patológico.

El cáncer de ovario es la patología oncológica de diagnóstico precoz más difícil dada la ausencia de cambios específicos en el ovario que permitan su despistaje en etapas muy iniciales. Se sabe que su incidencia aumenta en la menopausia. Actualmente realizamos estudio ecográfico de ambos ovarios con ecografía de Alta Definición y eco Doppler para valorar los vasos ováricos y objetivar cambios causados por la formación de nuevos vasos, ligada al cáncer de ovario. El estudio ecográfico se completa con la determinación en sangre de los marcadores tumorales cuya elevación debe alertar sobre un posible crecimiento ovárico.

El diagnóstico precoz del cáncer de mama debe contar de un lado con la autoexploración de la mujer, que se recomienda realizar cada mes en días posteriores a la menstruación, y del otro con las exploraciones por imagen regulares de las mamas. Estas se realizan en el transcurso de su revisión ginecológica anual, pero si detecta algún bulto en la zona del pecho o axilas, cambio en el color de la piel o en la forma del pecho, o alguna otra alteración sospechosa, debe acudir al ginecólogo para un examen físico.

La exploración mediante mamografía se recomienda al menos una vez entre los 35 a 40 años y anualmente en la década de los 40 a los 50 años. Si la paciente tiene antecedentes de cáncer de mama en familiares de primer grado (madre o hermana) debe iniciar las exploraciones por imagen al menos 10 años antes de la edad a la que su familiar fue diagnosticada.

Durante la exploración ginecológica podemos detectar patologías del tracto genitourinario en lugares tales como el cáncer de vulva y vagina. Las lesiones en dichas zonas se manifiestan por cambios de coloración de la piel o su textura, lesiones que sangran al mínimo contacto, etc.

Anticoncepción.

A la hora de elegir un método anticonceptivo que se ajuste a sus necesidades es importante realizarse un chequeo ginecológico y familiarizarse con la amplia oferta disponible. La salud general de cada mujer, su estilo de vida, o sus preferencias personales van a determinar la utilización de un método u otro. El método anticonceptivo de su elección debe ser fiable y seguro como contracepción y también para su salud general, y debe ajustarse a sus expectativas presentes y futuras.

Dr. Berral Ginecólogo - Anticoncepción La anticoncepción hormonal, tanto en píldora como en los modernos parches o anillos, y los dispositivos intrauterinos (DIU), hormonales o no, requieren asesoramiento e intervención especializada. Ciertos aspectos de su salud pueden verse afectados por el uso de algunos métodos anticonceptivos: tensión arterial, venas varicosas, antecedentes de migrañas, patologías infecciosas de las trompas de Falopio, hábito tabáquico, etc. El consejo anticonceptivo debe comenzar por ilustrar a la mujer en el conocimiento del ciclo ovárico y las implicaciones en cuanto a seguridad y uso de los distintos métodos. La decisión, una vez informada sobre las opciones más adecuadas para su edad y condiciones de salud, debe caer principalmente de parte de la mujer.

Los métodos anticonceptivos podemos englobarlos, de forma resumida, en hormonales y no hormonales. Los métodos hormonales han evolucionado tanto en la dosificación, con la aparición de píldoras anticonceptivas con dosis cada vez más bajas y mejor toleradas, como en las formas de administración, con la comercialización de parches anticonceptivos, implantes hormonales subcutáneos, o anillos vaginales. Todos ellos métodos novedosos, muy seguros y con grados de aceptabilidad muy altos. También disponemos de dispositivos intrauterinos muy bien tolerados -Mirena o DIU tradicional- que pueden insertarse con facilidad en el transcurso de una revisión ginecológica. Generalmente son demandados por mujeres en las que existe un deseo de evitar la gestación más prolongado, por ejemplo varios años.

Las técnicas quirúrgicas conducentes a la esterilización femenina gozan de gran aceptación. La ligadura tubárica (ligadura de ambas trompas de Falopio) sigue siendo la técnica de elección en aquellas mujeres que han completado su deseo genésico y debe siempre ser entendida como una técnica de esterilización irreversible. Se realiza por vía laparoscópica bajo anestesia general. El procedimiento dura menos de 30 minutos en condiciones de hospital de día y permite el alta a las pocas horas de la intervención.

Asesoramiento de la pareja con dificultad para concebir.

En los últimos 15 años hemos asistido a una verdadera revolución en el campo de la reproducción humana, que sigue avanzando en la solución de los diferentes problemas de infertilidad.

Se estima que una de cada diez parejas no consigue una gestación tras un año de intentarlo. Nuestra recomendación es que, transcurridos seis meses, asistan a la consulta ginecológica para realizarse las pruebas pertinentes que podrán indicar si estamos o no ante un problema de fertilidad.

La pareja con problemas reproductivos debe ser valorada en conjunto. En nuestro centro realizamos los estudios preliminares para detectar la causa de los problemas de fertilidad. Se realizan una serie pruebas que normalmente determinan el origen del problema y permiten planificar el tratamiento que ha de realizarse para mejorar las expectativas de conseguir un embarazo.

Estos estudios normalmente incluyen:

  • Valoraciones hormonales en la mujer.
  • Seguimiento de la ovulación mediante estudio ecográfico.
  • Análisis de semen.
  • Pruebas de normalidad uterina y permeabilidad de las trompas de Falopio.
  • Análisis de sangre y pruebas complementarias para el estudio de otras causas (posible ETS presente o pasada, ...).

La ausencia de una actividad ovulatoria normal es una de las causas femeninas más frecuentes de infertilidad. Este problema es susceptible de tratamiento mediante medicaciones que estimulan los ovarios, aumentando las probabilidades de conseguir la ovulación y el número de folículos activados en cada ciclo. Por el lado masculino la causa más común es la disminución en el número o movilidad de espermatozoides, o una escasa concentración de los mismos. Otras veces los problemas de infertilidad, tanto masculina como femenina, se deben a secuelas de infecciones sufridas en el pasado, como la infección por clamidia u otras enfermedades de transmisión sexual. Los factores ambientales y sociales (estrés, contaminación ambiental, la postergación de la maternidad por causas personales,...) no deben ser subestimados. Sin duda son en gran parte culpables de que el problema de la subfertilidad afecte a tantas parejas actualmente. La buena noticia es que, una vez detectado el problema, existen numerosos tratamientos que ayudan a las parejas a materializar su deseo de ser padres.

Problemas ginecológicos asociados a la menopausia.

El término menopausia realmente se refiere a la última menstruación que una mujer tiene en su vida. De forma general se utiliza también para designar al período de tiempo que tardan las reglas en desaparecer. Este período puede variar entre algunos meses y quizá uno o dos años. La menopausia ocurre porque los ovarios dejan de funcionar. Esto es algo natural que ocurre como parte del proceso de envejecimiento, y la edad a la que ocurre es variable. La edad promedio de comienzo de la menopausia es 51 años y la mayoría de las mujeres la experimentan entre los 45 y los 55 años. Algunas mujeres pueden sufrir una menopausia anormalmente temprana (menopausia precoz). Aunque el cese de las reglas puede ocurrir de forma abrupta, muchas mujeres experimentan reglas irregulares y alteraciones del ciclo menstrual con ciclos ováricos cada vez más largos.

Durante la menopausia los ovarios dejan de producir óvulos y también las hormonas estrógeno y progesterona. Los síntomas de la menopausia son debidos a los desarreglos hormonales producidos por los bajos niveles de estrógenos y también quizá a los altos niveles de hormonas como la FSH y la LH.

En la menopausia pueden manifestarse síntomas como:

  • Bochornos (sofocos) y sudoraciones nocturnas, que pueden ocurrir sólo ocasionalmente o muchas veces al día.
  • Disminución de la lubricación vaginal, lo que puede ocasionar sensación de sequedad vaginal e incluso ciertas infecciones y ocasionales sangrados vaginales.
  • Cambios del estado de ánimo, insomnio y depresión.
  • Cambios en la piel, el pecho y el pelo, que contribuyen a la sensación de envejecimiento que la mujer puede sufrir en esta etapa.
  • Descalcificación ósea.

A más largo plazo pueden aparecer otras patologías como:

  • Cuadros de osteoporosis.
  • Alteraciones cardiovasculares que aumentan el riesgo de infarto de miocardio y accidentes cerebro-vasculares.

A veces es muy difícil diferenciar qué síntomas son menopaúsicos y cuáles los debidos a factores psicológicos al llegar a esta edad. Muchas mujeres atraviesan la menopausia sin ningún problema. Con la esperanza de vida actual, la menopausia puede suponer un tercio de la vida de una mujer. Es importante, pues, tomar medidas que aseguren la mayor calidad de vida posible.

En la clínica ginecológica se realiza el tratamiento de las patologías asociadas a la menopausia:

  • Asesoramiento sobre terapia hormonal sustitutiva (THS) y su prescripción y control cuando proceda.
  • Prevención y tratamiento de la osteoporosis.
  • Prevención y diagnóstico del cáncer ginecológico.
  • Prevención del cáncer de mama.
  • Patología oncológica en la menopausia.
  • Corrección de la patología del suelo pélvico.
  • Problemas de incontinencia de orina.

Una alimentación adecuada y un estilo de vida saludable son muy importantes para el bienestar físico y mental a partir de la menopausia. En nuestro centro ponemos a su alcance la posibilidad de realizar consultas de dietética y nutrición que la asesoren debidamente o dietoterapia para el tratamiento de los problemas metabólicos que también pueden aparecer o acentuarse en este periodo (tensión arterial elevada, diabetes, hiperlipemias,..).


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